21 enero 2014

Madiba

 “Una nación no debe juzgarse por cómo trata

a sus ciudadanos con mejor posición, sino por

cómo trata a los que tienen poco o nada”




 “Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión”.
 “La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”.
 “Si yo tuviera el tiempo en mis manos haría lo mismo otra vez. Lo mismo que haría cualquier hombre que se atreva a llamarse a sí mismo hombre”.
 “Si quieres hacer las paces con tu enemigo, tienes que trabajar con tu enemigo. Entonces él se vuelve tu compañero”.
 “Los verdaderos líderes deben estar dispuestos a sacrificarlo todo por la libertad de su pueblo”.
 “Porque ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en una forma que respete y mejore la libertad de los demás”.
 “Aprendí que el coraje no era la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El valiente no es quien no siente miedo, sino aquel que conquista ese miedo”.

19 enero 2014

Egipto, pasaporte a la eternidad

 Si existe un país misterioso por excelencia, ese es el regalo del Nilo, Egipto, una de las civilizaciones más antiguas de la tierra.

Muchos son los que han investigado sobre sus secretos, algunos descubiertos, y otros aún hoy, siguen siendo un legado dorado y silencioso para la humanidad.

Saber el porqué de la existencia  de innumerables creaciones y maravillas de piedras del desierto por las que no pasa el tiempo y no saber cómo se crearon, inunda su historia de un misticismo inescrutable.

¿Obra de dioses? ¿Obra de reyes?

Obras de miles y miles de personas, esclavos y también campesinos llamados a trabajar, en los grandes proyectos nacionales del Imperio, bajo la dirección de eruditos astrónomos, arquitectos, ingenieros estructurales con increíbles dotes de organización y fieles adoradores de sus deidades. 

Cuna de sabiduría que ha sabido sobrevivir al paso de 5000 años a.C

Las ruinas del antiguo Egipto, son el envite y descaro perfecto del pasado a la civilización moderna, de una herencia asombrosa de conocimientos,  que dejan de manifiesto los grandes, revolucionarios y avanzados pasos que dieron aquellos que una vez habitaron el noreste de África. 

Allí, la vida se abría paso más allá de la muerte, una creencia que vivía en el corazón de todos los egipcios, la muerte era el principio del fin,  un gran viaje a la eternidad, donde los dioses y reyes, el pueblo también, navegaban  en el barco de la tarde, a través de un lago de flamas en el cielo, para despertar desde allí, a un mañana nuevo cada día.








08 diciembre 2013

Más amor que malicia

                                                         Jean Geef-Amour et malice                

24 noviembre 2013

El caso del detective Cornelius

Un mini cuento de fantasía para normalizar la discapacidad y para erradicar prejuicios
Eran las 7:30 de la mañana,   y el  sol  asomaba por  la villa de Troterlander,   con una sonrisa dibujada  en su cara y con sus brazos amarillos dirigiéndose a entrar por los ventanales de cada casa. Después de despertar  a cada  familia de la villa, el sol seguía su camino, extendiendo sus tentáculos  de luz hasta llegar a alcanzar el cielo.


Al mismo tiempo,  el  señor Cornelius ya tenía un ojo  ansioso de aventura abierto, el otro todavía descansaba, ignorando el grito desesperado del reloj como si no fuera con él.

Otra vez se había quedado dormido en su despacho, sobre su sillón de ramas y hojas, y  con el informe de la  gran investigación  que tenía entre manos, sobre su pecho.
La primera llamada del día, añadía la segunda  nota de música estridente a la mañana.
-Detective Cornelius al habla, dígame.

Sr. Cornelius soy Lilly, estoy revoloteando la zona norte del valle,  donde el riachuelo desemboca  en la cueva  de Lafoo y  he encontrado algo sospechoso
-Lilly!!! No me sorprende, siempre  adelantándote a la situación, pero  antes de nada dime,
¿Cómo va tu ala rota?
_Estoy muy bien jefe, desempeñando mi función con  más fuerza e ilusión que nunca.
_¡Me alegra saberlo!
Lilly atravesaba un momento delicado pues debía a acostumbrase a tener parte de su ala rota, pero eso no le había hecho perder un ápice de su belleza y de su olfato investigador.
_Cuéntame ¿Qué has encontrado?
_He encontrado  una parte de la estatua corona del Rey!
Oh no! La han destrozado!, exclamó Cornelius
Debo despertar a todo el equipo, debemos ponernos a trabajar ya mismo. Hay que descubrir quién ha robado la estatua corona de nuestro Rey.  ¿Quién  ha osado a cometer tal fechoría?
Nos han robado el símbolo de nuestro valle.
Araña Morgana, ¿estás despierta? te necesito en pié ya mismo.
- Le decía Cornelius  al hilo del teléfono. 
Sí señor,  si estoy, ¿no recuerda que me sostengo sobre ochos patas?
Si Morgana, perdona es una forma de hablar.
Dígame señor_ ¿Qué tengo que hacer?

Debes rastrear todas y cada una de las cuevas que hay en Troterlander, en especial cueva Maona. Plas, plas , plas ,  aplaudía con emoción la araña Morgana, allá voy mi capitán. 
Resolveremos el caso!
La araña Morgana, era la investigadora más coqueta del equipo. Cada vez que emprendía una investigación, se acicalaba con un traje negro muy ajustado  y unos pendientes brillantes, que completaban su vestimenta, posiblemente  lo hacía para alejarse de la fama injusta de malvada que le precedía, de picadora nata y de tener pocos amigos,  Morgana luchaba contra eso y quería alejarse de todos aquellos prejuicios que le hacían sufrir. Sólo quiénes realmente la conocían, sabían  que  eran habladurías.
Cornelius colgó el banánafo,  y girando su sillón de hojas y ramas, en señal de que la investigación marchaba, se llevó  un susto que le hizo precipitarse al suelo,  y desde allí tumbado, gritó Pepita! Pero qué susto me has dado! soy un gusano ya mayor para estas cosas! mayor y guapo, soy el detective Cornelius, ejem ejem, dijo con actitud de galantería y voz profunda mientras se sacudía la gabardina.
A la mosca no se le había ocurrido mejor idea que mostrar  su ojo saltón por la ventana trasera del despacho de Cornelius. Con razón al pobre, se le había puesto su corazón  de gusanito a mil por hora.

Te iba  a llamar Pepita… lo sé mi capitán Cornelius, pero  estoy ansioso por demostrarle al valle que pese a tener los ojos en  los extremos, soy capaz, me siento capaz de colaborar en esta investigación y de aportar gran valor.
Contésteme una pregunta, ¿Qué habitante de Troterlander,  es capaz de  saber lo que sucede al  mismo tiempo a la derecha y  a la izquierda?
Pues nadie como tú, Pepita.
Ring , Ring, Ring
Espera un momento.
Cornelius descolgó el banánafo  ¡Qué bueno saber noticias tuyas, Morgana!
Señor, estoy  a las puertas de  la cueva Maona, no doy crédito.
¿A qué? Interrumpió taxativamente Cornelius.
He oído los coletazos de Lafoo,  no me fío de ella.
Cornelius, intentando mantener la calma, dijo, muy bien Morgana, continua así y ten mucho cuidado, Lilly está merodeando la zona, le pediré que te de refuerzos.
De acuerdo señor.
Acto seguido Cornelius  colgó  y dirigió su mirada a Pepita para continuar…
Pepita,  ya  lo has escuchado…
Confías en tus capacidades  y les das el valor que merecen,  vuela con tu cuerpo, y atraviesa la aldea con tu visión panorámica hasta llegar a cueva Maona.
Casi no le dio tiempo a terminar la frase. Pepita ya se había esfumado.
Y allí, se reunieron, Lilly, Morgana y Pepita,  a las puertas de la cueva.  Cornelius coordinaba la operación y les arropaba desde su despacho.
Los tres investigadores entraron  en la cueva  cubriendo toda la entrada, aunque se repartieron en diferentes direcciones. Lefoo era la  serpiente más vieja de todo el valle,  era una vieja conocida de Troterlander, por sus malas acciones y su ansia de poder había quedado desterrada a una cueva  oscura y fría llena de malos deseos.
El instinto detectivesco de Morgana, le hizo escoger el camino más estrecho de la cueva, el ruido de su andar y  un goteo constante de agua, era lo único que se oía.
La araña Morgana se inmovilizó cuando noto la respiración de Lefoo detrás suyo. Se giró y ahí estaba, la vieja serpiente con la Corona del rey de Troterlander puesta.
Quítate la Corona.  Lefoo, no me hagas repetirlo más veces.
No.
Esta corona me pertenece siempre fue mía, y sólo mía,  espetó Lefoo.

Ante tal previsible negativa, Morgana con sus ocho patitas  y su esbeltez se abalanzó encima de la serpiente, cogió la corona y salió disparada, corrió, corrió sin mirar atrás, bueno salvo una vez, pues tenía la sensación que ya no le seguía y ¡Eureka! Lefoo se había quedado atrapada en una de las vías de la cueva!
La araña silbó  para reunir a sus colegas, tenía la corona de la hormiga león, el rey de Troterlander, entre sus patas, e iba a ser devuelta al  lugar de donde nunca tenía que haber salido.
Sí,  el rey del valle al que se le rendía homenaje era la gran hormiga león, y demostró que  el tamaño, la condición, y las diferencias entre los seres vivos no son significativas ni determinantes  para poder  gobernar  con talento  y para que su pueblo le tuviera tanto afecto.
…. y así Morgana, Lilly, y Pepita demostraron que eran insectos normales como los demás  habitantes del valle pero al mismo tiempo únicos y especiales por sus características. Todos  tenían un factor común denominador, confiaban en sus capacidades para llevar a cabo su trabajo, fuera de prejuicios de su entorno y haciendo de la adversidad  una oportunidad para crecer.
Cornelius , Lilly, Morgana y Pepita  habían devuelto al valle algo más que una corona. Habían devuelto un símbolo de paz, de unión, de respeto, de amor a todos los habitantes,  y lo habían hecho como no podía ser de otra manera,  JUNTOS.
…
FIN






23 agosto 2013

En un lugar de las montañas

Si has llegado hasta aquí, me gustaría compartir una vivencia de esas que marcan para toda la vida. Hace unos días conocí en un lugar de difícil acceso, diminuto y remoto rodeado de montañas imponentes, a un hombre llamado Juan José, alguien que ya era especial desde que inspiró su primera bocanada de aire.

Ese buen día de verano en el que las nubes encapotaban al cielo, y las campanas colgadas al cuello de las vacas se oían de fondo, tuve la oportunidad y la gracia divina de conocerle.

Mi primer gracias para ti, la persona que has hecho posible este encuentro.

Con cierto nerviosismo sano por conocerle, alimentado tras varias conversaciones sobre él, y con frases que hacían eco como “ Juan José es una persona a la que hay que conocer" esperábamos su llegada. Él no se hizo demasiado esperar, abrió la puerta despacio y asomó por ella, después de realizar religiosamente sus quehaceres en la hornera.

Una sonrisa anciana, y una estatura esperada, fue lo primero que vi, una piel tersa de color maíz tostado, asombrosa para sus 94 años, sus manos eran grandes y estaban algo deformadas, al igual que sus piernas arqueadas, por el castigo ineludible de los años y por el trabajo duro en el campo.

Campos de ensueño con olores innatos de naturaleza salvaje, que le han dado el cobijo necesario en algunas ocasiones y la libertad ansiada en otras.

Su presencia... cómo describirlo, era absolutamente increíble.

¿Por qué él es tan especial? Juan José es sordomudo, y no ha conocido más tierra que la que le vio nacer. Se podría decir que es un lugareño de pura cuna, que sólo ha divisado un horizonte.

Alguien con estas características, nacido en otro tiempo, en un pueblo mágico en algún punto del Norte de España, y desplazado por imperamento social a ser el último de la fila en muchos sentidos y ámbitos, se puede intuir que no ha tenido una vida fácil. Ni él, ni muchos, muchísimos como él.

Sin ahondar más en esta tristeza, que se engrandezca la belleza de su voz y oído, sentidos dormidos. Sin profundizar en su vida pasada, que sea bienvenido su presente, que él atrapa como ninguno. Sin escarbar en lo que pudo haber sido, que sea celebrada su alegría natural. Sin reprochar los designios superiores, demos gracias por tener personas maravillosas como Juan José que si le tiendes la mano juega contigo al corro de la patata, se vale por sí mismo, hace cestas bicolores con ristras de ajos alucinantes, duerme en cuevas al refugio único de las estrellas.

Y va a ser cierto que este lugar cura y engrandece el alma.

Mi última palabra Laura, es para ti, bien grande, alta, hermosa GRACIAS por ser como eres con él.